Un problema molesto e incluso desagradable. La aparición del olor de pies es una situación que a todos nos molesta, pero sobre todo a las personas que lo padecen. ¿Qué se puede hacer? ¿Cuáles son los motivos para que se dé esta situación? vamos a tratar de explicártelo en estas nuevas líneas de nuestro blog.

Cuidarnos debería ser uno de nuestras principales metas. Nuestra salud es algo único y que debemos de proteger. Por eso hace un tiempo ya os dimos unas recomendaciones sobre cómo proteger los pies durante el invierno. Ahora que, por desgracia, el verano va tocando a su fin. No está de más recordar esos consejos para prevenir la llegada del frío.

La bromhidrosis es el nombre técnico para lo que todos llamamos mal olor de pies y no tiene nada que ver con la falta de higiene. De hecho, en la aparición del olor de pies intervienen unas bacterias presentes en el calzado y en los calcetines. Una vez que encuentran las condiciones de humedad necesarias por el sudor del pie es cuando se desarrolla el problema.

Hay que tener presente que en el pie existen más de 250.000 glándulas sudoríparas, lo que convierte esta extremidad en un punto ideal para la aparición de este problema.

Principales causas para la aparición del olor de pies

Además de estas bacterias, existen otros factores que pueden provocar la aparición del olor de pies. Entre las principales causas nos encontramos con cambios en el metabolismo, dietas basadas en el consumo de procesados y grasas saturadas, la ingesta de ciertos medicamentos, alteraciones hormonales o, en el caso de los más pequeños, su mero crecimiento.

Eso sí, un punto que tenemos que dejar muy claro es que el sudor de los pies no implica necesariamente que tengan que oler mal. El problema siempre vendrá cuando exista ese contacto entre las bacterias y las glándulas sudoríparas.

Independientemente de la causa, la aparición del olor de pies es una de las afecciones más frecuentes hoy en día. Por desgracia, también es una de las más incómodas, ya que puede afectar a nuestra vida social o personal. Eso sí, no te agobies si es tu caso. Tiene solución. Ponte en manos de un profesional para buscar un remedio cuanto antes.